Quién soy

Me presento

Me llamo Rosa. Soy una mujer de mar, enamorada de la naturaleza y de todo lo que es natural.

Nací, crecí y vivo en un pueblo de L’Alt Empordà, L’Escala, de lo cual me siento afortunada y muy agradecida.

Tengo tres hijos, Virgili, Josep y Marcel, que forman parte de mi alma.

En mi juventud estudié Quiromasaje y Naturopatía, realicé diferentes trabajos a lo largo de todos estos años. He hecho formaciones de Aromaterapia, Cosmética Natural, Talleres de Hierbas Aromáticas.

Estudié un Postgrado en Alimentación y Nutrición para Colectivos y en Conservación de los Alimentos, por la UOC.

Estos últimos años he trabajado como Técnica Sociosanitaria para Personas con Dependencia en un centro rural.

Mi propósito

Mi propósito es acompañarte en este camino lleno de cambios y transformaciones que se presentan en nuestras vidas, desde el alma, el cuerpo y las emociones, compartiendo mis conocimientos y experiencias de la menopausia contigo, de una manera sencilla, donde quepamos todas.

Por eso estoy aquí, para que tengas la oportunidad de expresar lo que sientes, lo que te perturba, lo que necesites…y, puedas aportar tu opinión con la tranquilidad de ser escuchada sin ser juzgada, habla de amor, de dolor de las articulaciones, de sexo, de cansancio, …de lo que quieras, te acompañaré para que te sientas mejor:)!

Te acompaño haciendo un cambio de dieta nutricional personalizada donde el alma, el cuerpo y las emociones tienen mucho que ver.

Reflexión

A medida que pasan los años, crecemos en experiencias vividas, en sabiduría, vamos cambiando la piel, naciendo y muriendo en cada etapa de nuestras vidas, aprendemos a dejar ir lo que ya no nos sirve.

Hemos recorrido un camino lleno de creencias y patrones impuestos por una sociedad patriarcal, deshagamonos de todo esto que solo nos crea dificultades para ir hacia delante.

Hagamos introspección, disfrutemos de momentos para nosotras, para volver a nuestro centro reconociendo que somos parte de un todo, cuidémonos para poder vivir esta transformación con atención plena, estando presente en cada momento de nuestra vida cotidiana, también respirando del aire puro de la montaña, escuchando a una amiga, abrazando un árbol, removiendo la tierra con las manos, bañándonos en el mar y en el río, sintiendo la tierra con nuestros pies descalzos, sintiendo la fuerza y el calor del fuego, diciéndo a nuestras madres que las queremos, siendo tú misma en cada instante.

Una flor en mi camino

 

Caminando por el Pirineo, por una ruta escarpada en la pared de la montaña, me paré sorprendida frente a una flor minúscula, de pétalos blancos, pistilo amarillo y hojas de un verde claro, una flor delicada, de apariencia frágil.

Pensé que seguramente había pasado mucha gente sin percatarse de su  existencia.

De repente, me vino en mente una frase que he oído muchas veces a lo largo de mi vida, las mujeres a partir de los 50 son invisibles, pues bien, esta frase, con estas palabras, a base de repetirlas durante el tiempo, ha ido tomando una fuerza extraordinaria, que las mujeres hemos ido interiorizando, y nada más lejos de la realidad, esta frase es totalmente falsa!

Pienso en esta preciosa flor, agarrada con sus raíces en la roca de la montaña, con su fortaleza, ofreciendo su belleza, siendo, existiendo y la contemplo admirada! Con la misma admiración que veo y siento por las mujeres de los 50!

Por más que escuches que las mujeres a partir de los 50 son invisibles, no  hagas caso porque es completamente falsa.